¡Cuidado!: La oruga procesionaria y nuestros perros

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En los meses de Marzo y Abril, podemos encontrar en el suelo de los pinares unas hileras de orugas llamadas “procesionarias del pino”. Se trata una plaga común en los bosques de pinos de la zona mediterránea, y tiene efectos perjudiciales en los árboles, pero también en el hombre y en los perros que entran en contacto con ellas.

 ¿Dónde se encuentran éstas orugas?

La oruga procesionaria vive en los bosques de pinos y cedros de toda la península y Baleares. Cómo las larvas son muy sensibles al frío y a la humedad, no las encontraremos en los pinares de zonas montañosas altas (por encima de 1500m), ni tampoco en zonas muy lluviosas.

Sin embargo, con el cambio climático los inviernos son más suaves y esto les permite vivir en áreas montañosas de mayor altitud. Por ejemplo, en Sierra Nevada y Guadarrama, el pino albar, que tradicionalmente estaba fuera del alcance de las procesionarias, está empezando a verse afectado.

¿Qué problemas provocan en los perros?

Los perros más afectados son los perros jóvenes. El problema aparece cuándo olfatean, lamen o comen la oruga, aunque también pueden tener contacto con tricomas que están en el aire.

Los síntomas, al igual que en las personas, se deben de la liberación de histamina, y son muy similares a los de la alergia.

Cuándo el perro lame la oruga, presenta irritación en la lengua y mucha salivación. La mayoría de los perros se frotan la cara con las patas delanteras, y presentan molestia al intentar abrirles la boca. Es frecuente también que vomiten.

Al rato la lengua se “hincha” y lo mismo puede suceder en el interior de la garganta. Esto resulta muy doloroso, y además puede dificultar la respiración, pues se obstruye el paso del aire a los pulmones.

Posteriormente aparecen úlceras en la lengua y con el paso de los días, pueden incluso perder parte de ella

Si el contacto es por la piel, aparece urticaria con prurito, y si es a través del aire, puede haber conjuntivitis.

¿Qué debo hacer para evitar problemas con la procesionaria?

La oruga procesionaria sólo supone un problema en zonas determinadas (los pinares), en una época concreta (marzo-abril). Lo más sencillo sería evitar pasear al perro por un pinar a principios de primavera.

Si vivimos en zona de pinares, saber si están afectados por la procesionaria es sencillo, porque los nidos se ven muy bien en los árboles.

Si estamos paseando por un pinar y creemos que el perro ha contactado con una oruga o restos de un bolsón, es importante lavarle bien la zona afectada, que suele ser la boca y la lengua, con agua abundante. No olvidemos que las orugas producen también reacciones en nuestra piel. Si no tocamos la zona afectada directamente nos evitaremos una urticaria. Podemos ponernos guantes y una prenda de manga larga antes de tocar al perro, o bien lavarnos también después con agua fría abundante. Es importante no tocarnos luego la cara ni frotarnos los ojos.

El siguiente paso es acudir a un veterinario de urgencia para que aplique un tratamiento cuánto antes. Si estamos muy lejos, podemos solicitar instrucciones por teléfono a un veterinario de urgencias.

Fuente: Esther Ayuso, de la Clínica Veterinaria Nueva Segovia.

2012-06-08T20:49:25+00:00 marzo 15th, 2012|Salud y Cuidados del Perro|Comentarios desactivados en ¡Cuidado!: La oruga procesionaria y nuestros perros