Educación y Adiestramiento de cachorros:

En el momento en que el cachorro entra en el hogar ya esta recibiendo algún tipo de educación por parte del propietario y adquiriendo ciertos hábitos. El propietario siempre actúa de buena fe, pero en muchas ocasiones no tiene la certeza de si esa educación y hábitos son los correctos.

Normalmente se recurre al profesional cuando ya se ha desarrollado alguna conducta indeseada. Y realmente para eso estamos, nuestro trabajo también consiste en invertir esas conductas.

Pero es mucha mejor inversión y más agradecido moldear al nuevo miembro desde un principio para conseguir un animal estable en todos los sentidos y prevenir futuras conductas indeseadas. Por lo que nuestro consejo siempre será, el de intentar asesorarse o buscar ayuda para cuando el cachorro entra en el hogar.

Nuestro adiestramiento esta basado en el reforzamiento positivo y comprende:

– Pre Adiestramiento en obediencia básica.

– Adaptación del cachorro al hogar.

– Educación de la conducta higiénica.

– Prevención de futuras conductas indeseadas, malos hábitos y problemas de comportamiento.

– Vínculo.

– Socialización.

– Educación:

  • Sus límites y normas sociales
  • Entreno del autocontrol
  • Gestión de estímulos / solución de problemas (gestión de estrés)
  • Empatía ó apego al grupo social
  • Responsabilidad
  • Equilibrio emocional
  • Desarrollo de las capacidades motoras

Socialización del cachorro

El periodo crítico de socialización del cachorro comprende entre la 3ª y la 12ª semana. Dentro de este periodo esta incluida la fase que comprende de la 3ª a la 8ª semana, y que es cuando reconoce la especie como propia. No obstante, como la separación de la madre y camada no debe de producirse antes de la 7ª-8ª semana, lo que nos concierne a nosotros respecto a su socialización comprende entre la 8ª y 12ª semana.

Es importante que en este periodo de socialización conozca todo lo posible: Perros, otros animales, personas, niños, coches, motos, ascensores, etc.… intentando por supuesto que estas experiencias no sean traumáticas. Igualmente procurar que estas experiencias sean poco a poco para que el cachorro pueda gestionar y liberar el posible estrés residual. Si por accidente nos encontráramos con alguna situación desbordante que desencadenará en el cachorro una notable reacción, no le daremos la menor importancia. El perro a de vernos seguros y tranquilos, a no ser que este si sea un peligro real y queramos etiquetarlo como tal.

Teniendo en cuenta que este periodo coincide con el de vacunación, se recomienda que el cachorro no salga de casa hasta el final de este. Estas recomendaciones se deben tener en cuenta, ya que todo lo que el perro no vaya conociendo en esta etapa puede suponer un problema mas adelante y de difícil solución, por lo que mi recomendación y cada vez la de más veterinarios es que es necesario hacerlo, pero con el debido cuidado.